(Cerro Ancón) Tal cual como en la película AVATAR, la Corte Suprema y la Compañía Demodelora "Grupo Corcione" enviarán un “Avatar” (cuerpo dirigido desde otro lugar) para que se comunique con los ambientalistas que intentan detener que una docena de árboles del Cerro Ancón sean derribados para construir los estacionamientos de la Corte Suprema. La Corte Suprema y el Grupo Corcione han reclutado un jóven de la misma compañía demoledora quien desde una oficina de la Corte Suprema entrará en un sueño hipnótico que controlará un cuerpo a distancia remota. Este cuerpo contará todas las especificaciones hippísticas para que sea aceptado en el grupo rebelde ambientalista.
En primera instancia este “Avatar” buscará entablar comunicación con la lider del grupo Raisa Banfield y se comunicará en su idioma hablando de temas como el cambio climático, reciclaje, el problema de las ballenas en extinción, la biodiversidad del Cerro Ancón y la música de Robamorena. Se busca que este “Avatar” se gane la confianza del grupo ambientalista que impide el paso de las máquinas demoledoras y los convenza de retirarse pacificamente. La Corte Suprema también tomó en cuenta de que el jóven que controlará el “Avatar” sea gay para que evite enamorarse de la activista Raisa Banfield y termine cagando todo el plan.